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Abr 19

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Un nuevo estudio de 'Northwestern Medicine', en Estados Unidos, dirigido por Joel Voss realizado con pulsos electromagnéticos consigue que personas de entre 64 y 80 años tengan unos resultados de test de memoria similares a la los de adultos jóvenes.

El estudio utilizó la estimulación magnética transcraneal (EMT), estimulando el hipocampo, que es la región del cerebro atrofiada con el envejecimiento y la cual se asocia a el deterioro de la memoria.

Esta es la parte del cerebro que establece relaciones entre dos cosas en los recuerdos como puede pasar con el sitio donde hemos dejado las llaves, por un lado tenemos el recuerdo las llaves en sí y por otro el de la ubicación y en esta parte del cerebro es donde se establece esta unión.

Este tipo de pérdida de memoria es el que se da con el envejecimiento debido al deterioro de esta área con el paso del tiempo. De hecho en las resonancia magnéticas realizadas a los participantes del estudio demostró que las personas mayores tenían una región del hipocampo más pequeña que en los más jóvenes.

Durante el estudio se dieron cuenta de que no era posible estimular directamente el hipocampo por medio de estimulación magnética transcraneal ya que está demasiado profundo en el cerebro como para que penetren las hondas magnéticas. Así que identificaron una región cerebral superficial cercana al hipocampo en la que suponían una gran conectividad con este.

El estudio y sus resultados sobre la recuperación de la capacidad de memoria.

Se realizaron unos test de memoria a pacientes de todas las edades en los que los más jóvenes obtuvieron unos resultados de aciertos 55% mientras que los mayores tuvieron un acierto del 40%.

Después se aplicó a este último grupo unas sesiones de estimulación magnética en el área anteriormente indicada en sesiones de 20 minutos durante 5 días seguidos.

A continuación se repitieron las pruebas al día siguiente de la última sesión y en esta ocasión los resultados fueron los mismos que en los personas más jóvenes.

Para un mayor control se aplicó a un pequeño grupo un tratamiento placebo del que no se obtuvieron los mismos resultados positivos, reafirmando la eficacia del tratamiento.

A pesar del éxito del estudio el profesor Joel Voss afirma que no es posible recuperar recuerdos ya perdidos y que habrá que seguir estudiando la duración de los efectos positivos de la estimulación magnética, de la que piensan que podría hacerse más duradero ampliando el número de sesiones.

El próximo paso de este estudio es investigar los beneficios de la estimulación  magnética en las etapas tempranas del Alzheimer.